Fisioterapia Borras #1 – Craneosacra

 

¿Qué es la Osteopatía Craneosacra?

La Osteopatía Craneosacra fue fundada por William G. Sutherland. Es una de las tres partes de la Osteopatía, para conocer más sobre las otras dos:

Además, podéis encontrar un resumen de las tres partes en el canal de YouFisio:

Sutherland nació el 27 de marzo de 1873. Se dedicó hasta 1898 a ejercer como periodista. Durante 1897 conoce la Osteopatía y comienza a interesarse por ésta, siendo en 1898 cuando decide comenzar su formación como Osteópata, recibiendo su diploma en 1900 de la propia mano de Andrew T. Still (1).

W G Sutherland

Fue en 1899 cuando tuvo “La loca idea” (así la bautizó Sutherland) de la que emanó toda la Osteopatía Craneosacra (1):

“Mientras contemplaba los cráneos y pensaba, inspirado por la filosofía del doctor Still, mi atención se dirigió hacia los biseles de las superficies articulares del esfenoides. Tuve de repente el pensamiento –como una intuición- de que las superficies articulares estaban biseladas, como las agallas del pez, lo que indica una movilidad para un movimiento respiratorio”.

la loca idea

Esta idea fue germinando en Sutherland hasta que este llegó a crear la Osteopatía Craneosacra, que se basa en la existencia de un movimiento rítmico/oscilatorio de los huesos del cráneo (suturas), las meninges, el cerebro, la médula y el sacro, que vendría determinado por las fluctuaciones del Líquido Cefalorraquídeo (LCR), constituyendo el denominado Movimiento Respiratorio Primario (MRP).

Este MRP no lo relacionaba con la respiración pulmonar, era un movimiento más primitivo (debido a la similitud de los biseles con las agallas) y más importante. Un buen MRP es sinónimo de salud.

La Osteopatía Craneosacra se propone para todo tipo de procesos: dolor lumbar, dolor cervical, bruxismo, migrañas, trastornos digestivos, respiratorios y vasculares, autismo…

Fluctuación del Líquido Cefalorraquídeo (LCR).

Existen varias investigaciones publicadas que se han centrado en la medición objetiva de las fluctuaciones del LCR (2, 3). El LCR tiene una velocidad de desplazamiento muy lenta. Además, la magnitud de la fluctuación es muy pequeña, sin capacidad para producir esos movimientos descritos por Sutherland (3). Por último, cabe destacar que estos estudios que han encontrado fluctuaciones del LCR han sido realizados en personas con afectaciones neurológicas, de modo que los patrones observados puede que ni si quiera se den en los pacientes que reciben tratamiento con Osteopatía Craneosacra (2).

Movimiento de las Suturas Craneales.

Tradicionalmente se ha pensado que las suturas craneales solo presentaban movimiento en los primeros años de vida y que, según crecíamos, estas iban fusionándose. Actualmente diversos estudios han obtenido los siguientes resultados variados (4):

  • Las suturas craneales del adulto están fusionadas.
  • Las suturas craneales del adulto presentan capacidad de movimiento.

Partimos por tanto, de que cuando tengamos delante de nosotros a una persona, no vamos a poder saber si en ella las suturas presentan o no presentan movimiento. No obstante, vamos a indagar un poco más.

Los estudios publicados han encontrado diferentes magnitudes de movimiento en las suturas del cráneo, no obstante, todos ellos coinciden en algo: el movimiento, de existir, es de la magnitud de micras (4). Hay que destacar también, que la mayoría de dichos estudios han sido realizados en animales como gatos, perros y conejos.

Una micra es la millonésima parte de un metro, es decir, 10-6 metros, o lo que es lo mismo, 0.001 milímetros. Para hacernos una idea, el tamaño de una bacteria es de aproximadamente 1 micra, el de un glóbulo rojo 7 micras, el de una célula animal 10 micras y el de una célula vegetal 100 micras.

micra ejemplos

Por si esos ejemplos no fuesen suficientes, el límite de resolución del ojo humano es de aproximadamente 0.2 milímetros (200 micras), es decir, solo podremos percibir dos objetos como distintos si se encuentran separados una distancia superior a 0.2 milímetros.

limites resolucion ordenado

Es más, la separación entre los centros de dos puntos contiguos de una misma celda braille es de unos 2.4 a 2.75 milímetros (a y b, fig. abajo). Teniendo en cuenta que el diámetro de los mismos es de aproximadamente 1.2 milímetros, esto supone que cada punto está separado del contiguo 1.2 milímetros (1200 micras) (5). El movimiento registrado en las suturas es de aproximadamente 30-50 micras (4).

celda braille

Estos datos ponen en sería duda la plausibilidad biológica de la palpación del movimiento de las suturas, de la palpación del MRP o Ritmo Craneosacro.

Fiabilidad de la Palpación del Ritmo Craneosacro. 

Si el MRP o Ritmo Craneosacro existe y somos capaces de palparlo (palpación movimiento de las suturas craneales), entonces el ritmo palpado por dos evaluadores en una misma persona debe coincidir, esto es lo que se llama fiabilidad inter-observador. Si no hay fiabilidad, ¿Cuál es el resultado real de la palpación? ¿Os imagináis a un arquitecto haciendo una casa en base a unas mediciones no fiables?

Para medir a fiabilidad se suele utilizar el Coeficiente de Correlación Intraclase (ICC). Este varía de 0 (ningún tipo de concordancia entre las mediciones) a 1 (total concordancia entre las mediciones).

En 1977, Upledger reportó una moderada fiabilidad inter-examinador (ICC = 0.57) en algunos parámetros que conforman la evaluación del Ritmo Craneosacro. Este estudio presentaba varias limitaciones. Posteriormente se han realizado varios estudios similares con una mejor metodología y ninguno de ellos ha conseguido replicar los resultados de Upledger. En la siguiente tabla se muestran sus resultados (2):

Año de publicación Autor/es Fiabilidad inter-examinador (ICC)
1994 Wirth-Pattullo y Hayes (-) 0.02
1998 Hanten et al. 0.20
1998 Rogers et al. 0.08 y 0.19

 

¿Podemos movilizar las suturas del cráneo?

Los practicantes de Osteopatía Craneosacra defienden que las suturas pueden presentarse en disfunción (hipomóviles o rígidas) causando sintomatología. Aseguran que son capaces de movilizar a su antojo las suturas craneales, flexibilizando aquellas que han detectado rígidas e incluso “liberarlas” mediante técnicas de “thrust” (ver vídeo de la referencia 6). Una de las explicaciones dada por ellos sobre porque funciona la Osteopatía Craneal, es que con dichas técnicas son capaces de producir cambios en la presión intracraneal (7).

En el año 2006, Downey et al. (7) realizaron un estudio con el fin de responder a estas dos preguntas: ¿Se pueden mover las suturas craneales con las técnicas propuestas desde la Osteopatía Craneal? ¿Este movimiento produce cambios en la presión intracraneal?

Para ello, utilizaron 13 conejos anestesiados, a los cuales se les incorporaron unos sensores de movimiento de la sutura coronal y de variación de la presión intracraneal. Se aplicaron fuerzas progresivas de distracción sobre dicha sutura de 5, 10, 15 y 20 gramos (simulando la técnica “Craniosacral Frontal Lift Tecnique”). A uno de los conejos se le aplicaron fuerzas adicionales de entre 100 y 10.000 gramos (7).

No obtuvieron diferencias en la separación de las suturas ni en la presión intracraneal, entre la situación de reposo y la de distracción, para las fuerzas de 5 a 20 gramos, que son las utilizadas clínicamente en la realización de Osteopatía Craneosacra. Solamente cuando se aplicó una fuerza de distracción de 5.000 gramos se aprecio una separación de 0.30mm en la sutura coronal, no obstante, esta separación no produjo ningún cambio en la presión intracraneal (7).

Hay que tener en cuenta que este experimento ha sido realizado con conejos, animales mucho más pequeños que un ser humano en el que las suturas presentan una considerable menor resistencia. A pesar de ello, ni si quiera en estos animales se consigue movilizar dichas suturas con las fuerzas empleadas en la práctica clínica por un Osteópata Craneal. Los autores del estudio concluyen que se necesita otra base biológica para explicar porque esta terapia podría ser efectiva (7).

Conclusión, los resultados obtenidos en cuanto a la medición del flujo del LCR, el movimiento de las suturas craneales, la fiabilidad de la palpación del Ritmo Craneosacro y la posibilidad de movilización de las suturas craneales, dejan clara la ausencia de plausibilidad biológica de la Osteopatía Craneosacra, el mecanismo de acción propuesto para su efectividad no se sustenta.

Efectividad de la Osteopatía Craneosacra.

A pesar de lo ya citado, cabe la posibilidad de que la Osteopatía Craneosacra produzca efectos en los pacientes, eso sí, por otros mecanismos que nada tienen que ver con el movimiento de las suturas o la existencia del MRP o Ritmo Craneosacro. Estos mecanismos podrían ser: efecto placebo, regresión a la media e incluso efectos inespecíficos pertenecientes a toda técnica de terapia manual. Para quien esté interesado en saber más sobre dichos efectos inespecíficos, le recomiendo la lectura del Modelo Neurofisiológico de Bialosky et al. (8).

En el año 1999, Green et al. (2) llevaron a cabo una revisión sistemática en la que analizaron la efectividad de la Osteopatía Craneosacra. Encontraron 7 estudios, estos presentaban una metodología variada: casos-controles retrospectivos (uno), serie de casos retrospectivos (dos), estudios pre-post intervención (uno) y estudios de un caso (tres). El nivel de evidencia de los mismos no pasaba de un Nivel III, según el “Canadian Task Force on Preventive Health Care Ranking System”, y además presentaban una metodología pobre (alto riesgo de sesgos).

En el 2016, Guillaud et al. (9) realizaron otra revisión acerca de su fiabilidad diagnóstica y efectividad clínica. Concluyen que no encontraron evidencia para apoyar la fiabilidad de los diagnósticos hechos usando la Osteopatía Craneal y que, actualmente, hay insuficiente evidencia para apoyar la Osteopatía Craneal para el diagnóstico y tratamiento de los pacientes.

Solamente he podido encontrar un estudio con una calidad metodológica mínima acerca de la efectividad de la Osteopatía Craneosacra, en el que se compara dicho tratamiento con un tratamiento placebo. Es el estudio elaborado por Haller et al. (10) en el año 2016, obteniendo resultados a favor del grupo experimental (variable principal intensidad del dolor). Los autores del mismo afirman que este el primer estudio que compara la Osteopatía Craneosacra con un grupo placebo.

Un único estudio no basta para afirmar que una técnica es efectiva para un determinado proceso, se requieren bastantes replicaciones del mismo, por grupos independientes de investigadores, para poder llegar a esa conclusión.

Conclusiones.

  • El Movimiento Respiratorio Primario no existe.
  • Las suturas craneales, de moverse, lo hacen en la magnitud de micras. Dicho movimiento no se puede palpar.
  • La palpación del Ritmo Craneosacro no es fiable.
  • No se pueden mover las suturas con las técnicas de Osteopatía Craneosacra.
  • No se puede alterar la presión intracraneal con las técnicas de Osteopatía Craneosacra.
  • No existe evidencia sólida de que la Osteopatía Craneosacra sea efectiva para ningún proceso.

Para terminar, me gustaría citar las conclusiones de dos publicaciones del  año 2006 que siguen vigentes a día de hoy:

Until outcome studies show that these techniques produce a direct and positive clinical effect, they should be dropped from all academic curricula; insurance companies should stop paying for them; and patients should invest their time, money, and health elsewhere”. – Hartman SE (11).

The challenge is clear: prove that it works, or move on”. – Flynn TW (12).

Bibliografía:

  1. Osteopatía: una terapia por descubrir. Pierre Tricot. 2006.
  2. Green C, Martin CW, Bassett K, Kazanjian A. A systematic review of craniosacral therapy: biological plausibility, assessment reliability and clinical effectiveness. Complement Ther Med. 1999; 7(4): 201-7.
  3. Martínez-Loza E, Ricard F. Pruebas científicas de la movilidad del cráneo. Fisioterapia. 2000; 22(1): 31-42.
  4. Rogers JS, Witt PL. The controversy of cranial bone motion. J Orthop Sports Phys Ther. 1997; 26(2): 95-103.
  5. Parámetros Dimensionales del Braille: Documento Técnico B1 de la Comisión de Braille Española. ONCE.
  6. https://youtu.be/a9VsbslrhW0?t=15m51s
  7. Downey PA, Barbano T, Kapur-Wadhwa R, Sciote JJ, Siegel MI, Mooney MP. Craniosacral therapy: the effects of cranial manipulation on intracranial pressure and cranial bone movement. J Orthop Sports Phys Ther. 2006; 36(11): 845-53.
  8. Bialosky JE, Bishop MD, Price DD, Robinson ME, George SZ. The mechanisms of Manual Therapy in the Treatment of Musculoskeletal Pain: A comprehensive Model. Man Ther. 2009; 14(5): 531-538.
  9. Guillaud A, Darbois N, Monvoisin R, Pinsault N. Reliability of diagnosis and clinical efficacy of cranial osteopathy: a systematic review. 2016; 11(2): e0167823.
  10. Haller H, Lauche R, Cramer H, Rampp T, Saha FJ, Ostermann T, Dobos G. Craniosacral therapy for the treatment of chronic neck pain: a randomized sham-controlled trial. Clin J Pain. 2016; 32(5): 441-9.
  11. Hartman SE. Cranial osteopathy: its fate seems clear. Chiropr Osteopat. 2006; 14: 10.
  12. Flynn TW, Cleland JA, Schaible P. Craniosacral therapy and profesional responsibility. J Orthop Sports Phys Ther. 2006; 36(11): 834-6.

5 comentarios en “Fisioterapia Borras #1 – Craneosacra”

  1. Magnifica entrada, gracias por traer a la luz de la evidencia científica una patraña como la copa de un pino.

    Personalmente prefiero mis suturas craneales rígidas y sin fluctuaciones estructurales palpables pero les concedo el derecho al sangrado subaracnoideo a los que las prefieran de otro modo.

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