Fisioterapia Borras #7 – Método POLD

El Método POLD (Pulsation Oscillation Long Duration) fue creado por Juan López Díaz, un Fisioterapeuta español, en 1990.

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Desde la página web, este se propone como un método milagroso que presenta una gran efectividad terapéutica en una amplia batería de problemas musculoesqueléticos y otros que no lo son tanto, como la depresión, la ansiedad o la hipertensión (1).

Recientemente se publicó en La Vanguardia el siguiente titular: “¿Dolor?…. ¡No gracias!”

En el escrito se afirmaba que problemas como hernias discales, ciáticas, artrosis y/o tendinitis son muy comunes y que en muchos de ellos, en más ocasiones de las deseadas, la Fisioterapia Convencional no da una respuesta eficaz y sobre todo duradera o definitiva a estos problemas de salud. Y aquí es donde viene el Método POLD autodenominándose “Fisioterapia Avanzada” a dar la solución milagrosa a dichos problemas, obteniéndose una gran mejoría en la mayoría de los casos a partir de 3-5 sesiones, siendo pocos los pacientes que sobrepasan las 10 para obtener unos resultados estables y duraderos.

“Con el Método POLD un 80% de los pacientes alcanza resultados clínicos eficaces”

Información muy semejante se puede encontrar en un tríptico de su página web:

“El Método POLD ha sido probado científicamente. Las investigaciones realizadas por la Fundación Omphis durante más de 10 años muestran que es totalmente eficaz en el 70% de los casos, y mucho más eficaz que la mayoría de otras formas de tratamiento conservador.

Analicemos todas estas afirmaciones con más detalle…

¿Qué es el Método POLD?

El método se basa en la realización de movilizaciones pasivas oscilatorias de una manera específica denominada “Movilización Resonante Basal” que llevaría al sistema musculoesquelético a una “Plasticidad Somática” que facilitaría la aplicación de movilizaciones analíticas también oscilatorias (2). Podemos ver un ejemplo de abordaje en el siguiente vídeo:

Todo ello surgió a raíz de las observaciones del creador del método de que la oscilación axial realizada en un bebé en decúbito prono producía una relajación del mismo, conciliando el sueño rápidamente.

Dentro de los antecedentes de justificación del método tenemos los siguientes (3 y 4):

  • Se ha comprobado el efecto de las rotaciones vertebrales sobre la relajación en los recién nacidos (Campos, 1994).
  • Se ha comprobado su influencia en el desarrollo neuromuscular en prematuros (Clark et al. 1989).
  • Se ha comprobado su influencia en el nivel de excitabilidad en niños de dos meses de edad (Vrugt & Pederson, 1973).
  • Movimientos rotatorios de baja amplitud recuperan movilidad perdida en 3 ejes espaciales en la columna (Lee, 2001).
  • Efectos positivos de movilizaciones oscilatorias en disminución del dolor inflamatorio articular (Dhondt, 1999).
  • Las oscilaciones rotatorias tienen un efecto en la disminución de la presión intradiscal (Van Deursen DL, 2001; Van Deursen DL, 2001).
  • Movimientos vibratorios usados para la recuperación de fatiga y reducir el tono muscular (Cafarelli, 1990; Issurin, 2005).

Se supone que estos estudios sirven para fundamentar y explicar los efectos observados en clínica con el Método POLD (4). Que las oscilaciones se usen en algunos estudios para algunas cosas y se obtengan algunos resultados no es justificación suficiente para crear un nuevo método terapéutico que lo trate todo.

Que las oscilaciones se usen en algunos estudios para algunas cosas y se obtengan algunos resultados no es justificación suficiente para crear un nuevo método terapéutico que lo trate todo

La oscilación del Método POLD se denomina resonante por seguir los principios físicos de la resonancia. Se supone que un terapeuta POLD es capaz, mediante la aplicación de una oscilación manual sobre un tejido, de detectar la frecuencia interna de resonancia del mismo, con el fin de saber a qué frecuencia deberá realizar posteriormente el abordaje terapéutico. Es decir, cada tejido (con variaciones incluso entre distintas personas) presenta una frecuencia de resonancia, en la que deberá realizarse el tratamiento. Se describen distintos tipos de técnicas (5):

  • Inducción resonante primaria (IRP): Es la oscilación en rotación axial de la columna que se transmite a todo el cuerpo. Sería como la oscilación basal sobre la cual luego se aplican el resto de técnicas. Su objetivo es la inducción de un estado de plasticidad somática. La frecuencia de dicha oscilación suele estar entre 1-2Hz.
  • Inducción refleja resonante (IRR): Son maniobras aplicadas en la piel o tejido subcutáneo que pretenden enviar estímulos a los órganos internos (vía refleja) para modificar sus aspectos metabólicos o neurofisiológicos a distancia.
  • Inducción resonante biomecánica (IRB): Estas maniobras se realizan en tejidos blandos y articulaciones con el fin de tratar de manera local las estructuras sobre las que se aplican.

Los principios del método, hasta donde he podido investigar, carecen de pruebas que los avalen. No hay ningún estudio que demuestre que somos capaces de detectar manualmente la frecuencia de resonancia de un tejido concreto ni del cuerpo humano como un todo, no hay pruebas que demuestren que realizar un tratamiento en dicha frecuencia de resonancia y no a otras produzca mayores mejorías en dicho tejido al que va dirigido la técnica y tampoco hay pruebas de que podamos modificar a nuestro antojo los aspectos metabólicos y/o neurofisiológicos de un órgano concreto mediante oscilaciones a distancia a través de vías reflejas.

En Busca del Arca Perdida

Como ya se ha comentado, desde el Método POLD se establece que el cuerpo humano tiene una frecuencia de resonancia interna de 1-2Hz que es a la que tenemos que realizar la IRP para inducir el estado de plasticidad somática.

“Todos los cuerpos tienen al menos una frecuencia natural de resonancia, de manera que si excitamos un cuerpo a una frecuencia muy similar a su frecuencia de resonancia la amplitud de su vibración aumenta. Esta amplitud va aumentando progresivamente a medida que la fuerza excitadora sigue actuando, hasta poder llegar a producirse efectos como el de la copa que se rompe cuando la soprano mantiene durante mucho tiempo una nota que coincide aproximadamente con la frecuencia de resonancia de esa copa” (sic) (6).

No existe apenas literatura acerca de las frecuencias naturales de resonancia del cuerpo humano, siendo este un tema controvertido, dada la complejidad de su cálculo (6). Existe, por ejemplo, un estudio realizado por la NASA en el que intentaron calcular la frecuencia de resonancia del globo ocular, donde se determinó que es de aproximadamente 18Hz (7). En otro estudio del 2001 se habla de las frecuencias de resonancia del cuerpo humano completo (8). En este estudio se hace una discusión de la frecuencia del cuerpo humano, se dice que algunos estudios más antiguos han datado dicha frecuencia en torno a los 5Hz, pero que estudios más modernos con una metodología distinta la datan en 10Hz. Sin meterme en aspectos de física, que no es mi campo, me remitiré a decir que los autores del estudio resaltan la discrepancia entre unas y otras investigaciones, sin llegar en ningún momento a la conclusión de que podamos afirmar cual es la frecuencia de resonancia del cuerpo humano.

Volviendo nuestro ámbito, existen algunos estudios a tener en consideración en cuento a influencia de la frecuencia en las técnicas de terapia manual. El primero es el de Perry et al. (9) del año 2008. Estos investigadores observaron que una movilización unilateral aplicada sobre la articulación facetaría izquierda de L4/L5 producía una respuesta simpática excitatoria (medida a través de la conductancia de la piel) en el miembro inferior ipsilateral a la movilización. Lo interesante del estudio fue que controlaron la frecuencia de aplicación de la técnica: 2Hz. No obstante, en el año 2016, Piekarz et al. (10) realizaron un estudio en el que compararon una movilización aplicada en L4 a 2Hz y 3Hz. La movilización de 3Hz produjo una mayor respuesta simpática excitatoria que la de 2Hz (medida a través de la conductancia de la piel en miembros inferiores).

En otro estudio del año 1996, Chiu et al. (11) analizaron el efecto de una movilización postero-anterior (PA) aplicada en C5 en la conductancia de la piel de los miembros superiores. Obtuvieron una mayor respuesta simpática excitatoria con una frecuencia de 2Hz que con una de 0.5Hz.

Por otro lado, Willet et al. (12) realizaron otro estudio similar a los anteriores, comparando una movilización PA aplicada sobre L5 a 1Hz, 2Hz y con una presión casi estática. No obstante, este grupo de investigadores midieron el umbral de dolor a la presión (UDP) como variable dependiente. En todos los grupos el UDP se incremento, había mayor tolerancia a la presión, pero no hubo diferencias entre los tres grupos.

Estos son todos los estudios que he podido encontrar con respecto a la influencia de las frecuencias en la terapia manual. Hay que remarcar que todos ellos están hechos con movilizaciones vertebrales ajenas al procedimiento del Método Pold, principalmente midiendo la conductancia de la piel y en sujetos sanos. No he encontrado ningún estudio que evalúe la importancia de la frecuencia de las movilizaciones en la mejoría de dolor y funcionalidad. Lo que parecen sugerir es que movilizar produce una respuesta simpática excitatoria que se incrementa según incrementa la frecuencia de la movilización. No obstante, no nos permiten hacer ninguna generalización de que realizar movilizaciones a una determina frecuencia sea más efectivo que a otras, ni tampoco sirven para justificar el Método Pold, ya que ninguno de ellos relaciona sus resultados con el supuesto de la resonancia interna del cuerpo humano de entre 1-2Hz ni con la IRP o el estado de plasticidad somática.

Indicaciones Terapéuticas

El Método POLD se propone como una terapia con una gran efectividad para multitud de procesos, en la siguiente tabla se muestra un listado de varias de las indicaciones propuestas en la web del método con el respectivo número de publicaciones científicas que las avalan:

Indicación

Número de estudios que la avalan

Hernias y protrusiones discales (13)

1

Sobrecarga muscular de columna (13)

0

Artrosis de columna y extremidades (13)

0

Limitación de la movilidad y rigidez (13)

0
Fibromialgia. Síndrome de fatiga crónica (13)

0

Enfermedades reumáticas (14)

0
Escoliosis (14)

0

Hipercifosis e hiperlordosis (14)

0
Latigazo Cervical (14)

0

Síndrome de dolor miofascial (14)

0
Edemas que necesitan drenaje linfático (14)

0

Problemas respiratorios en niños (14)

0
Cólico del lactante (14)

0

Lesiones musculares (1)

0
Tendinopatías (1)

0

Subluxaciones o incongruencia articular (1)

0
Disfunciones del Líquido Cefalorraquídeo (1)

0

Disfunciones Neuromeníngeas (1)

0

Disfunciones del ritmo craneosacral (1)

0

Hipertensión (1)

0

Depresión (1)

0
Ansiedad (1)

0

Es más, para algunas de ellas incluso se afirma que ha demostrado científicamente que tiene una gran efectividad en hernias y protrusiones discales, ciática, radiculopatías, sobrecarga muscular, artrosis de columna y extremidades, limitación de movilidad y rigidez y Fibromialgia. Veo necesario recordar aquí el término “Carga de la Prueba”.

onus probandi

A continuación se muestra el número exacto de estudios publicados en revistas científicas sobre el Método POLD:

1

El Llanero Solitario

El único estudio publicado sobre la efectividad del Método POLD es un ensayo controlado aleatorizado piloto realizado en pacientes con hernia de disco lumbar (15).

De los 5 investigadores que participaron en la realización del estudio, 4 de ellos trabajaban en la Fundación Omphis, que está ligada al Instituto POLD. Además, uno de ellos era Juan López Díaz, creador del método. Estos datos son relevantes, pues los autores del estudio declararon que no presentaban conflictos de interés. Si bien, la Fundación Omphis es una entidad sin ánimo de lucro, aunque ello no descarta los posibles conflictos de interés (que no han de ser solo económicos).

Leyendo el resumen del artículo nos encontramos con el primer punto a analizar, el estudio presentaba triple ciego. La asignación a los grupos de tratamiento fue oculta, usando sobres opacos para ello. Según fuesen a recibir el tratamiento experimental o el control, los pacientes debían acudir a una u otra clínica, localizadas en ciudades distintas. Los pacientes recibieron una hoja de información sobre el estudio junto con el consentimiento informado. Si recibieron bien dicha información, entonces los sujetos de estudio no estaban enmascarados con respecto al grupo de asignación una vez comenzaron el tratamiento. Es imposible que los sujetos no supieran que el grupo experimental era el del Método POLD. Por otro lado, un evaluador no implicado en otros aspectos del estudio se encargó de medir las variables dependientes, se supone que era un evaluador enmascarado. Las mediciones se realizaron antes y después de cada sesión de tratamiento en cada una de las 9 sesiones. Dado que los tratamientos eran realizados en clínicas distintas y en ciudades distintas, se me hace difícil pensar que dicho evaluador-supervisor estuviera enmascarado. Finalmente, también se afirma que los terapeutas que proporcionaban tratamiento al grupo control y los que lo proporcionaban al grupo experimental estaban enmascarados con respecto a si ese grupo era el control o el experimental. No me andaré con rodeos, esto es mentira, es imposible que los terapeutas estuvieran enmascarados. En resumen, el único que realmente pienso que estaba enmascarado fue el estadístico, esto dista mucho de ser un triple ciego.

Se seleccionaron un total de 30 sujetos, asignándose 15 a cada grupo de tratamiento. Ambos grupos recibieron 9 sesiones de tratamiento (3 por semana) con una duración de unos 45-60 minutos cada una. El grupo control recibió: microondas (15 minutos), TENS (15 minutos), ultrasonidos (10 minutos) y auto-estiramientos de la columna, la cadena posterior de las piernas, el psoas y el cuadrado lumbar. El grupo experimental recibió un protocolo de tratamiento del Método POLD (el mismo para todos). Es decir, comparamos un grupo cuyo tratamiento es de lo que menos efectividad ha demostrado para el abordaje del dolor con un grupo de terapia manual.

El hecho de que el grupo experimental recibiera un tratamiento con terapia manual (en este caso el Método POLD) es importante. Como he mencionado antes, las mediciones se realizaron antes y después de cada sesión de tratamiento, para el análisis final se utilizaron las mediciones antes de la primera sesión y las de después de la última. La terapia manual produce efectos a corto plazo, por ello me pregunto si los beneficios obtenidos comparando esas dos mediciones serían diferentes de los obtenidos comparando cada medición pre-tratamiento con la post-tratamiento, es decir, si hay efecto acumulado o simplemente estamos observando los efectos post-tratamiento de una técnica de terapia manual. Los sujetos no fueron seguidos posteriormente, la última medición realizada a los mismos fue justo después de la última sesión de tratamiento, de modo que no sabemos si esos efectos se mantienen en el tiempo o no una vez cesado el mismo.

La variable dependiente principal fue la intensidad del dolor (EVA) en la zona lumbar, glútea, muslo, pierna y pie. Además, también midieron el rango de movimiento lumbar en flexión e inclinación lateral y la centralización del dolor, es decir, si disminuía la extensión de localización del dolor y se centralizaba solo en la región lumbar. Obtuvieron una diferencia de 3.67 (95%CI=2.40-4.94, p=0.004) a favor del grupo experimental en cuanto a la disminución de la intensidad del dolor en la región lumbar. En general, hubo una mejoría a favor del grupo experimental en todas las variables de medición excepto para las inclinaciones laterales de tronco.

En resumen, tenemos un estudio piloto donde hay sospecha de conflictos de interés, donde no podemos estar seguros de que nadie excepto el estadístico estuviera enmascarado y que compara terapia manual con un tratamiento con apenas efectividad en una medición justo post-tratamiento. Es decir, este estudio no nos permite realizar ninguna de  las afirmaciones hechas a través de su página web.

Para finalizar este apartado me gustaría concluir que, si partimos del supuesto de que el Método POLD representa una entidad única y diferente al resto de técnicas de terapia manual, no hay pruebas consistentes que soporten el uso del Método POLD para ninguna alteración del estado de salud.

NO HAY PRUEBAS CONSISTENTES que soporten el uso del Método POLD para ninguna alteración del estado de salud

El Método POLD desde una Perspectiva Moderna

A pesar de todo lo mencionado anteriormente, actualmente parece que los promotores del método están orientando la explicación del mismo a través de las investigaciones de los efectos neurofisiológicos de la terapia manual (3). Sin embargo, aceptando el paradigma neurofisiológico de la terapia manual se me plantea la siguiente duda:

¿Qué necesidad hay de aprender el Método POLD sabiendo hacer masoterapia (masajes) y movilizaciones articulares, que se aprenden en la formación de grado?

Pues si nos agarramos a dicho paradigma, la explicación de los posibles beneficios obtenidos mediante el Método POLD es la misma que para el resto de técnicas de terapia manual, sin haber diferencias en cuanto a efectividad. Esto hace que el Método POLD pierda esa especificidad que le dotaría de una justificación y necesidad terapéutica, impidiéndole venderse como un método milagroso. Aceptar el paradigma neurofisiológico y la evidencia científica actual de la terapia manual relega el Método POLD a un pequeño tamaño del efecto y efectividad a corto plazo (16).

En resumen, desde una perspectiva moderna, el Método POLD es bastante posible que produzca mejorías en los pacientes con dolor musculoesquelético, mejorías a corto plazo. Sin embargo, eso no quita que no se requieran estudios que confirmen dicha hipótesis y tanto pacientes como fisioterapeutas deberemos valorar si dicho método merece nuestro tiempo y dinero, aunque la decisión final estará guiada por los gustos de cada uno y no por la evidencia científica, ya que no hay ninguna necesidad terapéutica de elegir dicho método.

Conclusión

No necesitamos más técnicas/métodos,
necesitamos más razonamiento

Bibliografía

  1. https://www.pold.es/webs/index/304
  2. https://www.pold.es/webs/index/301
  3. https://www.pold.es/webs/index/305
  4. http://www.tdx.cat/handle/10803/394052
  5. Método POLD. Movilización oscilatoria resonante en el tratamiento del dolor. 2012.
  6. http://www.silviaalonsoperez.com/2014/05/las-frecuencias-del-cuerpo-humano/
  7. http://www.dtic.mil/cgi-bin/GetTRDoc?AD=ADA030476&Location=U2&doc=GetTRDoc.pdf
  8. https://ui.adsabs.harvard.edu/#abs/2001SPIE.4317..469B
  9. Perry J, Green A. An investigation into the effects of a unilaterally applied lumbar mobilisation technique on peripheral sympathetic nervous System activity in the lower limbs. Man Ther. 2008; 13(6): 492-496.
  10. Piekarz V, Perry J. An investigation into the effects of applying a lumbar maitland mobilisation at different frequencies on sympathetic nervous System activity levels in the lower limb. Man Ther. 2016; 23: 83-89.
  11. Chiu TW, Wright A. To compare the effects of different rates of application of a cervical mobilisation technique on sympathetic outflow to the upper limb in normal subjects. Man Ther. 1996; 1(4): 198-203.
  12. Willet E, Hebron C, Krouwel O. The initial effects of different rates of lumbar mobilisations on pressure pain thresholds in asymptomatic subjects. Man Ther. 2010; 15(2): 173-178.
  13. https://www.pold.es/webs/index/294
  14. https://www.pold.es/webs/index/313
  15. López-Díaz JV, Arias-Buria JL, López-Gordo S, Oyarzún AP. Effectiveness of continuous vertebral resonant oscillation using the POLD method in the treatment of lumbar disc hernia. A randomized controlled pilot study. Man Ther. 2015; 20(3): 481-6.
  16. Babatunde OO, Jordan JL, Van der Windt DA, Hill JC, Foster NE, Protheroe J. Effective treatment options for Musculoskeletal pain in primary care: A systematic overview of current evidence. PLoS One. 2017; 12(6): e0178621.